Duración: 84 minDirección:Joby Harold
Guión: Joby Harold
Producción: Jason Cliot, John Penotti
Producción Ejecutiva: Kelly Carmichael, Donny Deutsch
Director de fotografía:Russell Carpenter
Edición : Craig McKayMúsica: Samuel Sim
Director de arte:Ben Barraud
La verdad es que entré a ver esta película porque era la más próxima en empezar,sin saber nada de nada de su trama.
Al ver el poster, me recordó de un capítulo de Informe Especial, donde hablaban de personas que siendo anestesiadas para complejas operaciones, quedaban en conciencia, escuchando a los médicos y sintiendo absolutamente todo, pero sin poder moverse y manteniendo sus signos vitales normales, por lo que no despierta ninguna sospecha del equipo médico. Recuerdo claramente el caso de una señora que tenían que sacarle uno de sus ojos, y ella, en su pensamiento, rogaba porque no lo hicieran...Inclusive sintió el corte del nervio óptico, quedando después a oscuras.
Esta película es un reflejo de aquel trastorno y todo parece ser algo que después definitivamente no lo es. Te hace ir cambiando lo que vas pensando a cada instante, llenándote de ternura en un momento, y al siguiente colmándote de impotencia y rabia.
Trata de un joven millonario interpretado por el guapo Hayden Christensen (famoso por su rol de Anakin Skywalker en Starwars III: La guerra de los clones) quien debe someterse a un transplante de corazón. La operación será realizada por su amigo Dr. Jack Harper (Terrence Howard), bajo el apoyo de su fiel novia que en el transcurso de la película pasa a ser su esposa (Jessica Alba).
En esta película nada parece ser lo que es. Dinámica y entretenida, te mantiene en suspenso. Me gustó mucho la mezcla de imágenes pasadas con las actuales y cada detalle que uno en un principio no ve, lo nota después, encontrándole todo el sentido para ir armando el puzzle de este film. Completamente recomendable.











